IT: El club de los perdedores y esa cosa fetichista

IT: El club de los perdedores y esa cosa fetichista

¿De qué trata?

Un ente súper poderoso con un fuerte fetiche por los trajes de payaso, acosa a un grupo de niños raros para poder llevarlos al sótano de su casa donde planea hacerles cosas muy malas; como llenarles el cuerpo de helio y hacerlos flotar.

Es imposible hablar de IT sin recordar la patética versión de 1990, donde lo único perturbador era el rostro excesivamente maquillado de Tim Curry.

A pesar de lo absurda que fue esa versión, gracias a los cambios “políticamente correctos” que tuvieron que hacerse para televisión, muchas personas crecieron con miedo a los payasos. Muchos jóvenes temían darse un baño incluso si no se encontraban dentro de un centro de readaptación social. La película se dividió en dos partes y se convirtió en un icono del terror a pesar de no serlo en realidad.

Comento esto porque era de esperarse, con toda lógica, que esta nueva versión superara con creces a su predecesora. No sólo por  los recursos  cinematográficos y el gran presupuesto, sino también por la libertad de adaptar la novela de Stephen King de la manera más conveniente a la historia y no a los prejuicios y doble moral de la televisión.

IT (2017)

El pueblo de Derry es tan tranquilo y seguro, que bien puedes dejar  a tu pequeño hermano salir solo a jugar por la calle en un día lluvioso sin tener que preocuparte por él. No importa que continuamente desaparezcan  niños o que las alcantarillas sean tan grandes y abiertas como para accidentalmente tragarse a una persona; esos son riesgos mínimos comparados con la satisfacción de navegar con un barco de papel.

Un año después de que Georgie se perdiera en el alcantarillado junto con su barco de papel. La historia nos acerca a su hermano mayor Bill, quien junto con sus amigos forma un grupo llamado “El club de los perdedores”, que no son más que una comunidad de inadaptados conformado por obesos, hipocondriacos, débiles visuales, judíos, tartamudos, niñas y negros, quienes pasan la mayor parte del tiempo evitando al psicópata de la escuela; sin embargo, este año las cosas serán diferentes. Las vacaciones han llegado y Eso ha despertado.

Nota: Si sentiste un ligero aire de discriminación sexual o racial en este párrafo, tienes un serio problema, al igual que Stephen King

Como primer acto de tortura, Eso comenzará atormentando a todos estos niños, uno por uno, presentándose como un reflejo de sus peores miedos, evitando que disfruten de sus vacaciones y de la primera película de súper héroes que valía la pena ver.

Luego de ser visitados por  Eso, uno pensaría que lo más obvio que podría hacer un niño sería contarle a sus padres, aferrarse a su historia por muy descabellada que fuera, volverse fieles devotos de la iglesia, cerrar puertas y ventanas o escapar del pueblo. Pero no, no nuestro grupo de perdedores, porque su amistad los alimenta de confianza y seguridad, no importa que sientan la muerte soplándoles la nuca, mientras permanezcan juntos, tendrán el valor de enfrentar sus miedos y darle caza a ese ente amante del acondicionador para el cabello.

La película es entretenida. Tiene sus momentos de suspenso y de comedia por igual, el drama se entrega en tiempos y momentos justos. La escena del proyector de diapositivas es una genialidad, la batalla final es emocionante, el casting de los niños es estupendo y tienen sus personalidades muy bien definidas. Bill Skarsgård hace un buen trabajo como Pennywise. La ambientación en muchas de las escenas te hace sentir como si estuvieras dentro de la película.

Es importante aclarar que no es una película de terror que te haga saltar de tu asiento, a menos que seas muy sensible. El director Andrés Muschietti tuvo el acierto de no convertir la historia en un conjunto de trucos baratos para asustarte (aunque tiene algunos). IT es más bien una oda a la amistad y al miedo, una experiencia emocionante para quienes logran sentir empatía con los personajes y sus debilidades.

 

Lo bueno
Richie Tozier, Ben Hanscome y la batalla final.

Lo malo
El desperdicio de Henry Bowers que parecía un excelente personaje y pierde fuerza en su última escena en pantalla.

Lo peor
El club de los perdedores nunca tuvo tiempo de ver Batman en el cine.

The Breakdown

8.7
Claro. No es la gran obra de arte, pero sin duda es una excelente película, te deja satisfecho con los resultados y podrías verla más de una vez sin aburrirte.
Historia 8.0
Producción 8.0
Reparto 10.0

NOTA:  para fines descriptivos, se usó “Eso” para referirnos al ente y no como nombre propio o alguna alegoría sexual.

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